Juan 9: 35, 35 Jesús se
enteró de que habían expulsado a aquel hombre, y al encontrarlo le preguntó:
—¿Crees en el Hijo del hombre?
Jesús buscó ahora a este hombre. Es como si Jesús
dijese: “Si no te quieren, Yo te tomaré” Los que son echados fuera por causa de
Jesús no pierden nada, sino que ganan una gran bendición en su acogida y
comunión personal. Veamos como el Señor Jesús condujo a este hombre a una fe
personal en Sí mismo como Hijo de Dios. Sencillamente, le preguntó: —¿Crees en el Hijo del hombre?
Ahora vemos el tierno cuidado e interés que Jesús
tuvo de este hombre, al recibir amorosamente al que acababa de ser excomulgado
por el supremo tribunal religioso de la nación judía: Jesús se enteró de que habían expulsado a aquel hombre, y al
encontrarlo …, lo que da a entender que el Señor le buscaba para darse a
conocer a él y prestarle ánimo, valor. PRIMERO, porque había hablado tan bien,
con tanta valentía, en defensa de Jesús. Cristo cumplía así Su promesa de dar
la cara por los que le confiesan delante
de los hombres y reconocer como suyos a quienes le reconocen a Él, a Sus
doctrinas y a Sus normas. Esto ha de redundar a nuestro favor, no sólo para la
recompensa futura, sino también para nuestro consuelo presente:
Señor, crea en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
La participación en el
proceso de aprendizaje estimula el crecimiento. Por el contrario, cuando el
maestro controla las actividades, puede ser que lo único que crezca ¡sea el ego
del maestro! Marlene LeFever.
Dios te siga bendiciendo.
Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.
