PAN INTEGRAL DISCIPULADO BÁSICO _ LA MENTE DE CRISTO_ 733.


EL FRUTO DEL ESPÍRITU.

El mundo de hoy, es un mundo carente de alegría, lleno de sombras, desilusionado y temeroso. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que nuestra alegría espiritual (no se olviden que es un fruto del Espíritu), no depende  de las circunstancias. Los sistemas de este mundo han fracasado en sus intentos por alcanzar la “fuente de la alegría”.

Dios, por medio de Su Espíritu nos da la alegría a nuestras vidas llenas de problemas, posibilitando una existencia alegre, a pesar de las circunstancias. La felicidad es esquiva y no la encontramos buscándola. Se produce cuando las circunstancias externas son favorables; pero, la alegría va más allá. El placer es momentáneo; la alegría permanece a pesar de las peores circunstancias de la vida.

Charles Allen lo expresa de esta manera: “Así como toda el agua del mundo no puede apagar el fuego del Espíritu Santo; tampoco pueden todos los problemas y tragedias del mundo; aplastar la alegría que el Espíritu Santo brinda al corazón humano”.


Dios te ilumine y te de el entendimiento de Su Palabra.