EL MILAGRO DE LA PAZ.
v La paz de Su palabra; Juan
16: 33, 33 Yo les he
dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán
aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 14: 27, 27 La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da
el mundo. No se angustien ni se acobarden.
v La paz de Su resurrección; Juan
20: 26, 26 Una semana más
tarde estaban los discípulos de nuevo en la casa, y Tomás estaba con ellos.
Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró y, poniéndose en medio de
ellos, los saludó. —¡La paz sea con ustedes!
v La paz del hombre; 1ª
Tesalonicenses 5: 23, 23 Que Dios
mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser
—espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor
Jesucristo.
La paz
de la mente: Filipenses 4: 7, 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus
corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. La
expresión: La paz de Dios que sobrepasa
todo entendimiento; habla de la mente y más adelante se dice que esa paz cuidará nuestros pensamientos. Mejor
dicho, la paz de Dios, gobernando nuestra manera de pensar; como quien dice;
poniendo los pensamientos de Dios en nosotros.
Dios te ilumine y te de el entendimiento de
Su Palabra.
Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.