1ª Corintios 10: 12 – 13, 12 Por lo tanto, si alguien piensa
que está firme, tenga cuidado de no caer. 13 Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea
común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean
tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la
tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.
Luchando.
Luego están los que luchan contra
la tentación en las fuerzas de su propia carne, es decir en sus fuerzas.
Siempre están batallando contra la tentación; totalmente lo opuesto a los que
ceden. Luchan constantemente, pero siempre fracasan. Yo creo que todos hemos
estado ahí, peleando y fracasando, peleando y fracasando, como el niño que
estaba sentado bajo el manzano del granjero, y este le dijo:
¿Estás tratando de robarte una
manzana?
El muchacho contestó:
No señor, estoy intentando no
hacerlo.
Supe de un hombre que estaba
haciendo dieta, y el pan era una de la prohibiciones. En su ruta al trabajo
tenía que pasar por una panadería y la tentación lo atrajo: “Sólo piensa en lo
delicioso que sería un pan con una excelente tasa de café”. El hombre pensó: “Me
detendré sólo si hay un lugar para estacionar justo frente a la puerta” ¡Puede
usted creerlo? Después de dar tres vueltas a la cuadra, ¡ahí había un lugar
para estacionar justo frente a la puerta. ¿Podrá ser esto de Dios?
Muchas veces somos como el niño
bajo el manzano o el hombre dando vueltas alrededor de la panadería. Tratamos
de luchar contra la tentación, pero fallamos.
Oro para que Dios te ilumine y te de entendimiento de Su Palabra.
Dios te continúe bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.
