
Dos arqueólogos italianos, Generoso Urcioli y Marta Bergogno
investigarán qué cenaron Jesús y los Apóstoles durante la
Última Cena, uno de los eventos fundamentales del cristianismo.
Ambos expertos llegarán en abril a Israel con el objetivo
de descubrir el antiguo menú.El estudio forma parte del proyecto de
divulgación científica "Arqueorecetas", cuyo objetivo es
justamente reconstruir las costumbres alimenticias de las
civilizaciones de la antigüedad, según publica El Clarín.
"Nuestras fuentes son los datos arqueológicos, desde la
iconografía hasta el análisis del contexto histórico y las
técnicas cada vez más sofisticadas para analizar materiales, mediante las que
es posible entender cómo se preparaba un determinado alimento en
un contenedor de cerámica", explicó Urcioli al diario italiano "La
Stampa", que cita "Yediot Aharonot".
Los expertos parten de las comidas hebreas actuales e intentarán
remontarse a las de hace dos mil años. En el estudio de los arqueólogos de
la comida ya hay algunas certezas: "Jesús y sus discípulos eran hebreos
y seguían la tradición", recordó Bergogno.
"Ello imponía, por ejemplo, que no pudieran comer carne
de ungulados (animales como la cabra) con pezuñas, usar el farro (un cereal
gramíneo originario de Egipto) o cocinar la carne en leche", añadió.
"Otro aspecto seguro es que Jerusalén, entonces bajo
dominio romano, era una ciudad internacional, por lo que existiría una
cocina con influencias latinas", destacó la arqueóloga.
El cristianismo es la única religión monoteísta que no tiene
prohibiciones alimenticias. Pero, ¿por qué es importante saber qué incluía el
menú de la Última Cena?
Fuente: AcontecerCristiano.Net