Juan 9: 4, 4 Mientras sea de día, tenemos que
llevar a cabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede
trabajar.
Jesús sabía que
tenía tres años de ministerio público antes de que fuese crucificado. Casa
momento de aquel tiempo debía de ser invertido en trabajar para Dios. Aquí
había un hombre ciego de nacimiento. El señor Jesús debía de hacer un milagro
de sanidad en él, aunque fuese sábado. Pronto terminaría el tiempo de Su
ministerio público, y ya no se estaría más en la tierra. Este es un
recordatorio para todo cristiano que el día de la vida está pasando muy rápido,
y que viene la noche, cuando nuestro servicio en la tierra estará para siempre
terminado. Por lo tanto: PARA RUMIAR: Deberíamos emplear el tiempo que nos da
para SERVIR al Señor de manera aceptable.
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
Si usted
puede testificar de las maravillosas bendiciones de Dios en el pasado, también
puede tener esperanza para el futuro.