Juan 9: 10, 10 —¿Cómo entonces se te han abierto
los ojos? —le preguntaron.
Siempre que
Jesús hacia un milagro, causaba, producía, originaba todo tipo de preguntas en
los corazones de los hombre. Frecuentemente, estas preguntas dan al creyente la
oportunidad de testificar acerca del Señor. En ese momento, la gente le
preguntó Cómo había sucedido aquello. —¿Cómo entonces se te han abierto los ojos?
PRIMERO: La forma en que se había llevado a cabo la
curación.
—¿Cómo entonces se te han abierto los ojos? Es bueno
observar y examinar el método y los medios con que Dios obra, a fin de que se
vea mejor Su maravillosa sabiduría. En respuesta a la pregunta de los vecinos,
el hombre responde: —Ese hombre que se
llama Jesús hizo un poco de barro, me lo untó en los ojos y me dijo: “Ve y
lávate en Siloé.” Así que fui, me lavé, y entonces pude ver.
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
Celebremos que
Jesús está con nosotros, habita en mi corazón y es maravilloso cambia nuestras
tinieblas en luz y nuestra angustia en esperanza.
Dios te siga
bendiciendo.
Pastor Mario
Arcila Castaño. M. A. C.
