Seguimos: Cuando un verdadero hijo de Dios peca, se siente
sucio, manchado. Si usted es hijo de Dios y ha pecado, se ha sentido así.
Quiero decirles esto: Si usted puede pecar sin sentirse sucio, manchado espiritualmente, necesita que se pregunte, si
alguna vez ha llegado a ser salvo; si realmente conoce al Señor Jesús y lo ama.
David dice: Salmo
51: 3, 3 Yo reconozco mis transgresiones;
siempre tengo presente mi pecado. Piense, RUMIE en la expresión siempre tengo presente mi pecado. Día y noche, noche y día, lo que
David había hecho se había grabado de tal manera en su conciencia, retumba
tanto en su espíritu que todo el tiempo estaba consciente de ello.
Oro para que Dios te ilumine y te de entendimiento de Su Palabra.
Dios te continúe bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.