Esto entonces, nos permite entender algo importante:
Toda la congoja, angustia humana, la enfermedad, el
dolor, la miseria, la muerte que vinieron por comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal; sería
vencido por Aquel que aplastaría la
cabeza del la serpiente, la semilla de la mujer que es Jesús de Nazaret, el Hijo
de Dios que se hizo Hijo hombre al nacer de una mujer para poder ser su
simiente.
Dice el pastor Darío, que es un error doctrinario
poner a la virgen María, como aparece en un conocido ícono, con una culebra
debajo de los pies.
La Biblia no
dice que la serpiente morderá a la mujer en el talón; ni que el pie de la
mujer aplastará a la serpiente; sino que lo hará el Hijo, la simiente de la mujer. La pelea no es entre María y la serpiente;
sino entre la serpiente y Aquel que nació de María.
Dios te siga bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.
