Devocional Pan Integral: Jesús sana un ciego de nacimiento.


REPASEMOS Y RUMIEMOS:

Juan 9: 1 – 12, Jesús sana a un ciego de nacimiento
Se nos dice cómo dio Jesús la vista a un hombre que era ciego de nacimiento. La narración que es minuciosa, detallada. Abunda, es rica en lecciones espirituales.

1.     Que el pecado ha traído al mundo muchas desgracias, desdichas.

Se nos dice que había un hombre que era ciego de nacimiento. Es difícil concebir una desgracia, desdicha más grande. De todos los sufrimientos corporales que pueden imponerse al hombre sin quitarle la vida, no hay quizás uno peor que la pérdida de la visión o pérdida de la vista.

Visión: Se llama visión a la capacidad de interpretar nuestro entorno gracias a los rayos de luz que alcanzan el ojo. También se entiende por visión toda acción de ver. La visión o sentido de la vista es una de las principales capacidades sensoriales del hombre y de muchos animales.

Para entender un poco más o mejor: Ya que el ojo es la lámpara del cuerpo, cuando el ojo está sano, el cuerpo entero estará lleno de luz y disfrutará de la luz; Mateo 6: 23, 23 Pero si tu visión está nublada, todo tu ser estará en oscuridad. Si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad!

El ciego está privado de los más grandes alegrías de la vida, tiene que permanecer encerrado en los estrechos límites de su propia personalidad, y para todos sus movimientos depende de una manera en extremo penosa del auxilio que le presten los demás. A la verdad no es sino que un hombre pierda la vista, que no forma la idea adecuada de su valor. (Les recuerdo el dicho popular: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde).

Señor, crea en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»

PARA RUMIAR:
Dios desea hacerte cada día más parecido a Jesús. Permítale que Él haga lo que considere necesario para moldearte y ajustar tu forma de hablar, de pensar, de sentir y de actuar.

Dios te siga bendiciendo.


Pastor Mario Arcila Castaño. M. A. C.