Juan 9: 5, 5 Mientras esté yo en el mundo, luz
soy del mundo.
Que su
quehacer en este mundo era impartir luz: Mientras esté yo
en el mundo, luz soy del mundo. Ya lo había dicho en otra ocasión. Juan 8: 12,
12 Una vez más Jesús
se dirigió a la gente, y les dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no
andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Este hombre,
ciego de nacimiento, era símbolo de un mundo sin luz, desorientado, ciego,
obcecado por la ignorancia y el vicio; y Jesús vino al mundo a ser del mundo, no sólo a disipar las
tinieblas, sino también a otorgar la visión. Esto nos da grandes ánimos para
llegarnos, alcanzarlo a Él, porque ¿quién no deseará que le sean abierto los
ojos para contemplar la luz? ¿a dónde miraremos, sino a Él, cuando todo lo que
nos rodea está bajo el poder de las tinieblas? Lucas 22: 53, 53 Todos los días estaba con ustedes
en el templo, y no se atrevieron a ponerme las manos encima. Pero ya ha llegado
la hora de ustedes, cuando reinan las tinieblas. Efesios 6: 12, 12 Porque nuestra lucha no es contra
seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que
dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las
regiones celestiales. Colosense 1: 13, 13 Él nos libró del dominio de la
oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo,
«Señor, crea
en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
La falta de
fe siempre representa un serio obstáculo para el desarrollo de la vida a la que
hemos sido llamados.
Dios te siga
bendiciendo.
Pastor Mario
Arcila Castaño. M. A. C.