En su corazón y en su vida puede
haber pecado. Es probable que usted esté intentando resolver un problema de
matemáticas. Puede que en ese preciso momento no esté pensando en ese pecado,
pero no significa que su pecado no esté siempre allí. Ahí está, ya sea en su
mente consciente o quizás peor, en su mente subconsciente. Usted puede darle un
empujón y quitarlo del frente de la puerta pero el rondará la casa y entrará
por una ventana. Se presentará en su subconsciente con un temperamento
irritable, con desconcentración, insomnio, falta de gozo, alegría. Su pecado
estará allí noche y de día. Si usted sencillamente puede pecar y olvidarlo,
necesita preguntarse: “¿En realidad he
sido salvo?”.
Oro para que Dios te ilumine y te de entendimiento de Su Palabra.
Dios te continúe bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.