EL FRUTO DEL ESPÍRITU.
Hago un paréntesis y les pregunto:
Mateo 6: 21 – 23, 21 Porque donde esté
tu tesoro, allí estará también tu corazón. 22 »El ojo es la
lámpara del cuerpo. Por tanto, si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de
la luz. 23 Pero si tu visión está nublada, todo tu ser estará en
oscuridad. Si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad!
La
lección de la Escritura de hoy dice: Mateo
6: 22, 22 »El ojo es la lámpara del cuerpo. Por tanto, si tu visión es clara, todo tu
ser disfrutará de la luz. Nuestros corazones son
inconstantes como la lluvia de verano. La mente del hombre es así. Sin embargo,
el Señor dijo: El ojo es la lampara del cuerpo. Lo que el Señor quiere
decir con esto es que el cuerpo entero
se llenaría de luz si nuestros ojos
están sanos, y que debemos considerar dónde poner nuestra mente que viene y
va.
Dios te siga bendiciendo.