El pecado enferma el cuerpo.
¿Por
cuento tiempo puede alguien soportar esa presión en su vida sin que su cuerpo
se afecte? Lea Proverbios 17: 22, 22 Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los
huesos. Así como el gozo, la alegría es medicinal, el abatimiento, el ánimo
decaído es venenoso.
Vemos que David se encuentra bajo
una terrible presión. Cuando una persona está bajo presión psicológica y
espiritual, su cuerpo se puede ver afectado. A eso lo llamamos “enfermedad
psicosomática” Psicho quiere decir mente, soma cuerpo. La mente
hace que el cuerpo se enferme por causa de cosas muy comunes.
Ilustración: ¿Hay aspirinas?
Una
mamá prepara la cena y cuando está lista llama para cenar. Entonces papá, mamá,
junto con su hija e hijo se sientan a comer la deliciosa cena. Todo está bien
hasta que el hermano pregunta:
Papá,
¿puedo usar el carro esta noche?
No, no
lo puedes usar hoy porque lo usaste anoche. Esta noche me toca a mí, dice la
hermana.
Tu
cállate . No estaba hablando contigo. Estaba hablando con papá, le dice el
hermano a la hermana.
No uses
la palabra cállate. Nosotros no hablamos así en nuestra casa, dice el
papá.
Pero
ella comenzó dice el hermano.
Miren
jóvenes, cierren la boca, dice el papá otra vez.
Entonces
la mamá también interviene:
Acabas
de decir que no dijera, cierre la boca.
Tú cierra la boca,
responde el papá.
Entonces, el
hermano, la hermana, el padre y la mamá entran en una discusión. La cena se
enfría y al final solo comen unos pocos bocados. Todos se levantan y se van de
la mesa. Media hora después uno de ellos pregunta:
¿Hay aspirinas?
¿Qué ha sucedido?
Ustedes lo saben muy bien. El cuerpo reacciona con el corazón, la mente y el
espíritu.
Todos sabemos o le
digo que los cambios bruscos de temperamento de una madre puede producir
cólicos al bebé que está lactando. Somos una unidad. Estamos relacionados unos
con otros.
Oro para que Dios te ilumine
y te de entendimiento de Su Palabra.
Dios
te continúe bendiciendo.
Pastor: Mario Arcila Castaño. M. A. C.