Juan 9: 28 – 29, 28 Entonces lo
insultaron y le dijeron: —¡Discípulo de ése lo serás tú! ¡Nosotros somos
discípulos de Moisés! 29 Y sabemos que a Moisés le habló Dios; pero de éste
no sabemos ni de dónde salió.
Se ha dicho: “Cuando no tengas argumentos, insulta
al demandante” Esto es lo que sucedió aquí. Los fariseos habían fracasado
rotundamente en su intento de derribar el testimonio de este hombre, y
comenzaron a insultarle. Le acusaron de ser discípulo de Jesús, ¡como si eso
fuera lo peor en el mundo! Entonces ellos profesaron ser discípulos de Moisés,
pero se refirieron con desprecio a Jesús. Si hubiesen creído en los escritos de
Moisés, habrían aceptado a Jesús como su Señor y Salvador. También, si se
hubiesen detenido a pensar, a RUMIAR un poco, se habrían dado cuenta de que
Moisés nunca había dado la vista a ningún ciego de nacimiento. En medio de
ellos había uno más grande que Moisés, y no se daban cuenta de ello.
Al recibir la ironía con que les satirizaba el
hombre, los fariseos se vuelven furiosos lanzándole insultos, Entonces lo insultaron y le dijeron:
—¡Discípulo de ése lo serás tú! ¡Nosotros somos discípulos de Moisés! Al no
poder resistir a la sabiduría ni al espíritu con que hablaba, comparado con Hechos
6: 10, 10 Como no podían
hacer frente a la sabiduría ni al Espíritu con que hablaba Esteban, profieren, emiten en improperios, insultos de
pasión no controlada. Es método corriente entre los que no hallan razón para
sus propósitos, tratar de suplir con insultos lo que les falta de verdad y
buenas razones .
Señor, crea en nosotros hambre y sed por la Palabra que vivifica».
«¡Sea Dios exaltado!»
PARA RUMIAR:
La
Palabra de poder por la cual existe la Creación es la misma que puede liberar y
restaurar lo que el pecado ha dañado. Christopher Shaw.
Dios te siga bendiciendo.
