La presidenta brasileña Dilma Rousseff, que en las elecciones de
octubre buscará la reelección, se encontró ayer viernes con las creyentes
evangélicas en Sao Paulo, durante un congreso nacional de mujeres de la iglesia
Asamblea de Dios Ministerio de Madureira.
"Creo en aquellos que creen, creo en el poder de la oración.
Espero que cuando vuelvan a sus casas no se olviden de orar por mí. Todos los
dirigentes necesitan el voto del pueblo y la gracia de Dios. Yo también",
declaró la mandataria.
"El Estado brasileño es laico pero, citando un salmo de David,
feliz es la nación cuyo Señor es Dios", insistió la mandataria.
La presidenta de ideología de izquierdas, que aspirará a su segundo
mandato, destacó además los avances sociales de su gobierno y afirmó que su
administración comparte con los evangélicos "la dedicación por aquellos
que más lo necesitan".
DE “SIN RELIGIÓN” A “CRISTIANA”
En 2007 la ahora mandataria se declaró
"sin religión", pero durante la campaña que la llevó a la presidencia
en 2010 garantizó que era "ante todo, cristiana, y en un segundo lugar,
católica".
Fuente: protestantedigital.com/