La población
de Sierra Leona y Liberia este fin de semana abarrotaron las iglesias en
búsqueda de ser liberados epidemia del virus del Ébola, a pesar de las
advertencias gubernamentales en las que se instaba a evitar reuniones públicas
con el fin de contener la epidemia que ha matado a casi 1.000 personas en el
África occidental.
Sierra Leona
y Liberia se han declarado zonas de emergencia por el brote del Ébola que es
una enfermedad altamente contagiosa e incurable. El virus también a
afectado a personas en Guinea y se ha extendido a Nigeria.
Sin embargo
la población sigue acudiendo a las iglesias, en su mayoría de corte
pentecostal, para cantar y clamar a Dios ante la amenaza del virus que ha sido
comparada por algunos con la brutal guerra civil de Liberia que asoló el país
entre 1989 y 2003 y en la que murieron casi un cuarto de millón de personas.
El Ébola es
una de las enfermedades con mayor índice de mortandad ya que el 90% de las
personas infectadas que lo padecen muere. Se descubrió hace casi 40 años en las
profundidades de las zonas boscosas del África central. Sus síntomas
incluyen hemorragias tanto internas y externas, diarrea y vómitos.
"Todo el mundo tiene mucho miedo",
declaró Jones Martee Seator de la Iglesia Luterana. “Sin embargo el Ébola no
estremecerá nuestra fe ... porque ya hemos pasado por tiempos difíciles”.
Según informa
Charisma News, este fin de semana para los cultos las iglesias de Morovia
habían puesto cubos de plástico con agua a la que se le había añadido cloro con
el fin que sus fieles pudiesen desinfectar sus manos. Además los pastores
pidieron a los asistentes que siguiesen las instrucciones dadas por las
autoridades de salud.
“Tenemos problemas aquí. Estamos en
problemas", señaló desde el púlpito el pastor Marcus MacKay,
quien vestía de verde. "Pero ¿sabes qué? ¡No habrá manera
que este diablo pueda hacer su trabajo!"
Las medidas
de cuarentena impuestas a las comunidades infectadas han afectado el comercio y
el suministro de alimentos en algunos de los países más pobres del mundo.
En Sierra
Leona, el obispo Abu Aja Koroma de la Iglesia Flaming Bible Church en Freetown
dijo la subida de precios en los bienes de consumo estaba destruyendo la
economía del país, y no dudó de catalogar al Ébola como “un demonio".
En su sermón
dominical que era constantemente interrumpido por amenes y aleluyas, Koroma
proclamó por arrepentimiento "para
evitar esta plaga en nuestro país”.
Fuente: www.entrecristianos.com/